La gente llega cargada de problemas y la iglesia debe ayudar a resolverlos y no debe cansarse de hacerlo.
La iglesia es la que defiende a todos y a todas, a las/os que creen y a las/os que no.
En la iglesia somos todos iguales.
La iglesia que Dios quiere, no se ajusta a lo que ve y oye, sino que vive por fe cambiando la realidad. La iglesia que Dios tiene es de libres y no de esclavos, por qué Jesús nos da la libertad.
Prédica ministrada el 07.07.2013 en CCNV Parque Patricios